viernes, 4 de septiembre de 2009


¿Conocés la declaración IPA por el derecho del niño a jugar?


LOS NIÑOS SON LAS BASES DEL FUTURO DEL MUNDO.
LOS NIÑOS HAN JUGADO Y JUEGAN A TRAVÉS DE TODOS LOS TIEMPOS Y EN TODAS LAS CULTURAS.
EL JUEGO JUNTO CON LOS REQUERIMIENTOS BÁSICOS DE NUTRICIÓN, SALUD, VIVIENDA Y EDUCACIÓN ES VITAL PARA EL DESARROLLO DEL POTENCIAL DE TODOS LOS NIÑOS.
EL JUEGO ES COMUNICACIÓN Y EXPRESIÓN, COMBINADO CON PENSAMIENTO Y ACCIÓN, DE SATISFACCIÓN Y SENSACIÓN DE LOGRO.
EL JUEGO ES INTUITIVO, VOLUNTARIO Y ESPONTÁNEO.
EL JUEGO AYUDA AL DESARROLLO FÍSICO, MENTAL, SOCIAL Y EMOCIONAL DEL NIÑO.
EL JUEGO ES UNA FORMA DE APRENDER A VIVIR, NO UN MERO PASATIEMPO.
Esta declaración fue producida originalmente en 1977 por IPA, Asociacón internaciona por el derecho del niño a jugar.

miércoles, 13 de mayo de 2009

El juguete preferido


Conocido como “objeto transicional”


En algún momento tu hijo elige un juguete. Ese muñeco de trapo, osito de peluche, una frazadita o algún objeto blando y suave que lo acompaña en todo, para dormir, para adaptarse al jardín, o para aferrarse cuando la mamá sale de la casa.
Este juguete es muy importante para él y requiere cuidados especiales, no se puede perder por nada del mundo!
Este objeto nos demuestra que el niño lleva a su madre dentro de él, es capaz de separarse de ella porque hay un objeto que le da seguridad, que lo acompaña en momentos importantes como ir al jardín, o irse a dormir.
Cumple con ciertas características que te contamos a continuación:
Lo elige el niño, no el adulto. Pero es el adulto el que permite que el niño juegue, favorece ese espacio y le acerca los juguetes.
Es un objeto cálido, blando, suave, mullido.
No se reemplaza por otro cualquiera, es único, preferido de verdad!
Se “esfuma”, no se pierde ni se abandona. Un día el niño se despega, y ese día sabremos que está más grande, que no necesita vernos ni ver ese juguete para separarse de nosotros, porque nos lleva dentro.
Lic. Valeria Rochistein

jueves, 19 de marzo de 2009

QUÉ TRAE TU BEBÉ AL NACER
Un niño que nace, trae muchas cosas con él, una identidad, una cultura, un nombre, una familia, una herencia que abarca desde el color do los ojos hasta ropita y juguetes.
Antes se creía que el niño no traía ningún tipo de posibilidad de iniciativa, el niño nacía ciego y sordo, y no interactuaba con el entorno.
Hoy se sabe que no es así, el niño nace con la posibilidad de captar información sensorial y hasta tiene preferencias a este nivel. Es decir que el niño desde que nace recibe, procesa y responde a los mensajes provenientes del medio.
Los sentidos que todos conocemos son la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato, sin embargo hay uno más, se trata del equilibrio. Los sentidos le darán al bebé información proveniente del exterior, y ante esta responderá, primero de manera refleja y luego por propia iniciativa.
Visualmente el bebé prefiere los rostros humanos, ¿qué rostro? No mamá, no sólo el tuyo, sino cualquiera. De los objetos que les acercamos procesará la información que se relacione con el rostro: contrastes de brillo y opacidad, de relieves y profundidades, el blanco y el negro, el color rojo. Por eso los juguetes para bebés tienen esas características.
Auditivamente también tiene sus predilecciones, prefiere los sonidos agudos, y entre ellos la voz humana. ¡Ahora sí! ¿Qué voz prefiere tu bebé al nacer? Por supuesto la voz de la mamá, te viene escuchando desde la pancita, y si bien tiene mucho por conocer, tu voz le da seguridad, lo calma y lo motiva.
Olfativamente el bebé nace muy sensible. En nuestra civilización el olfato no tiene ningún tipo de valor comunicativo, un perfume rico o un olor desagradable no nos informan más que eso, ocultamos los olores provenientes de nuestro cuerpo y compramos fragancias que hablen por nosotros. Cachorros de otras especies obtienen mucha más información por medio del sentido del olfato, incluso lo siguen desarrollando para la supervivencia. Sin embargo un bebé humano puede reconocer a su madre por medio del olfato ya al quinto día de vida, y se calma al acercarse a ella.
También el gusto está mucho más predispuesto a la estimulación que en un adulto. Pero además, el reflejo de succión le asegurará la vida, ya que se alimentará gracias a éste. Pronto el bebé descubrirá que es capaz de conocer el mundo por medio de su boca y obtendrá no solo alimento sino placer. El bebé no sólo succiona cuando tiene hambre si bien este reflejo está mucho más vivo cuando es así. Succiona ante cualquier estímulo que se acerque a su boquita dado que no es algo voluntario, es decir no lo puede dominar.
Con respecto al tacto, sabemos que el niño es mucho más sensible también. Puede no sólo calmarse por medio de éste sino recibir mensajes del cuerpo de quien lo sostiene. Siempre se dice que los bebés son “esponjitas” que perciben nuestras emociones, que si estamos nerviosos él se da cuenta. El cuerpo habla y a los bebés no se los puede engañar.
Hay un sexto sentido, se trata del sentido del equilibrio. Este nos informa dónde nos encontramos en el espacio, y dónde cada parte de nuestro cuerpo. Estimulamos este sentido por medio del mecimiento y por medio de juegos corporales, como hamacar, lanzar al aire, en los cuales el padre o un hombre de la familia juega un rol protagónico.

Lic. Valeria Rochistein
Encontrá ésta y otras notitas en
http://www.ceroaseis.blogspot.com/
intercambiá opiniones sobre el tema en el grupo abierto ceroaseis de facebook

domingo, 22 de febrero de 2009

La Adaptación al Jardín

¿QUÉ ME PASA CON EL JARDÍN?

La adaptación

De pronto tu bebé empieza el jardín y tenés tantos interrogantes…
Me gustaría hoy escribir algo más personal. Es por eso que lo titulé de esa manera, como preguntándome a mí misma… ¿qué me pasa con el jardín?
Tengo dos nenas, una de 1 y otra de 4 años, y por otro lado, soy especialista en estimulación temprana y pude leer algo sobre el tema.

La primera sensación que me trae el recuerdo del ingreso al jardín de mi nena mayor es cuánto sabían todos sobre adaptación, cuánto sabían todos… menos yo.

La exigencia que representa para las madres el tema de la adaptación ¡es tremenda! De pronto somos responsables de todo, de si la criatura nos mira, nos habla, se nos acerca, si nos pide una galletita o si no se quiere quedar. Si no estamos del todo seguras nuestro hijo no se adaptará, y es todo nuestra culpa. Ahora, me pregunto ¿habrá en el mundo alguna mamá totalmente segura de todo?, especialmente ¿habrá en este mundo alguna madre totalmente segura de dejar a su niño en manos de gente que ella misma está conociendo?

Es muy claro que el niño percibe nuestros sentimientos y es cierto que los chicos saben mucho más de lo que les decimos y se dan cuenta de todo. Pero no debemos negar (ni renegar del hecho) que ellos mismos generan sus propios sentimientos, sus propios pensamientos y también son capaces de transmitir cosas, si ellos están mal nos lo transmiten, lo percibimos y eso también nos da inseguridad.

Como conclusión del conglomerado de sensaciones y lecturas puedo rescatar estos puntos importantes:

EL TIEMPO

El ingreso al jardín no es una carrera de tiempo, cada niño se adapta en el lapso que necesita. No es bueno prolongar demasiado este momento ni hacerlo más corto de lo necesario. Muchos niños se “adaptarán” rápidamente porque no tienen noción de lo que está pasando, y luego de un tiempo, reclamarán su adaptación que en su momento no pudieron comprender, esto es una buena señal de crecimiento.

LA ACTITUD

Seamos totalmente honestas con nuestros sentimientos, no simulemos una falsa seguridad. Este es un espacio de adaptación también para las madres (padres, tutores) y debemos aprovecharlo. Sin invadir el espacio de los niños hagamos preguntas, conozcamos a las docentes y el espacio.

LAS RESPUESTAS

Según la edad y características de cada niño, querrá saber sobre el tema. Es fundamental anticipar y acompañar la situación con el cuerpo y la palabra, pudiendo aclarar algo totalmente nuevo en la vida del niño.

LA EXIGENCIA

Disiento con la afirmación de que la adaptación condicionará la escolaridad. Cada cosa a su tiempo, un tropezón no es caída ni nos podemos dormir en los laureles. El paso por el jardín se construye día a día, y es un reto que sea un lugar placentero para el niño, no es el único objetivo que se quede sino cómo se queda y qué hace.

EL PLACER

El jardín es un lugar para jugar, aunque sea una de las primeras obligaciones para el niño. Se habla mucho de trabajar. Pero el jardín es distinto al trabajo, trabajan las maestras pero el niño va a jugar, y lo que más podemos ansiar es que se divierta y la pase bien. Como hemos dicho en otras notitas el niño juega porque es su medio, juega naturalmente sin exigencias ni instrucciones, no necesita invitación para jugar, si está en el ambiente propicio jugará espontáneamente.

Esperemos que nuestro hijo se sienta a gusto en el jardín, que crezca jugando y cuidado. Si el niño está cómodo, seguro y mimado, jugará y crecerá. El jardín será un espacio de sociabilidad que no le da la casa, con muchos chicos, otros adultos que responderán por él, juegos y juguetes distintos. El mejor proyecto para nuestro hijo es que disfrute y crezca jugando.
Lic. Valeria Rochistein

viernes, 9 de enero de 2009

CÓMO FOMENTAR LA LECTURA EN LOS CHICOS





Todos hablamos del tema y todos queremos que los chicos lean.

¿Cómo podemos hacer para inculcar el gusto por la lectura?
¿Es la lectura un ejercicio, un hábito o un placer?
¿A partir de qué edad deben los niños entrar en contacto con los libros?
¿Cómo elegir los libros adecuados?

A continuación, ideas, tips, sugerencias... SOBRE LA LECTURA INFANTIL
Los niños nacen en un mundo lleno de palabras, habladas y escritas, y se interesan por el lenguaje desde el primer momento en forma natural.
Así como no nos decidimos un día a que los chicos deben hablar para comenzar a dirigirnos a ellos verbalmente, deben estar inmersos en un mundo lector desde el primer momento.
La lectura es un hábito que cumple con muchas funciones, informar, comunicar, entretener, recordar, y hasta organizar, entre otras.
Como hábito forma parte de la cultura y la cultura se ve de distinta manera y en distinta medida en cada hogar. Es lógico que en las casas donde se lea los niños se vean más interesados por los libros, por saber qué son y por tocarlos en primer lugar por pertenecer al mundo adulto. En un primer momento pueden resultar tan interesantes e intrigantes como un juego de llaves o un vaso de vidrio, objetos de los grandes.
Existen libros para todas las edades y es aconsejable que estén entre los juguetes. Libros que los chicos puedan manipular según sus esquemas, según sus posibilidades. En un primer momento los tirará, chupará o sacudirá, es decir aplicará sus modalidades de descubrir el mundo como sobre cualquier otro elemento que se le presente. Luego, y poco a poco, el niño será capaz de escuchar algunas palabras que relacionará con los dibujos, y las empezará a repetir de manera automática, y esperando que aparezcan, lo cual le da seguridad y placer. Es cuando nos empezamos a sorprender al ver que anticipa nuestras palabras o frases, o cuando nos corrige porque no lo expresamos de la misma manera. Más adelante será capaz de relacionar las distintas imágenes entre sí comprendiendo una breve secuencia, que se podrá ir complejizando a medida que aumente su vocabulario, memoria y comprensión.
Los libros acompañan el crecimiento:
primero...
libros blandos (por ejemplo para el agua)
luego...
libros duros, con estímulos sonoros o visuales (por ejemplo con espejos, o para el cochecito)
más tarde...
libros con mucho color y poco texto (tenga imágenes en secuencia como una historia o no)
lectores...
letras claras, dibujos que apoyen al texto, secuencias bien organizadas (para favorecer la anticipación a las palabras que el pequeño lector puede encontrar)
Pronto seguiremos con este tema que da mucho que hablar.
Lic. Valeria Rochistein

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Cómo juega mi niño de 2 años El pequeño actor


Tu bebé ya es un niño y tiene muchas herramientas para interactuar y apropiarse del mundo que lo rodea.
Este año aprenderá muchísimas cosas nuevas, que le darán autonomía.
Le gusta aplicar toda su destreza constantemente probando resultados y probándonos también a los adultos.
Es la edad del “yo solito, deja los pañales, la mamadera, el chupete, los barrotes de la cuna, y esto, además de ser una fiesta, es una penita para grandes y chicos. Es acá cuando se define en gran parte la identidad del niño, él es lo que es y lo que no son los demás, entonces remarca sus características tanto con la actitud como con la palabra.
El “no” que antes era una palabra más ¡ahora es la preferida! No quiero, no me visto, no voy, no te doy la mano para cruzar, no me gusta… ¿A quién salió tan caprichoso este nene? ¿Se pasa esta etapa del no? Son las preguntas del millón, y los padres nos ponemos contentos cuando escuchamos que los compañeritos hacen los mismos berrinches.
Por probar habilidades, por identificarse y por remarcar su personalidad esta etapa de juego se caracteriza por las imitaciones. Ya vimos cuando tenía un año que comenzaba a imitarnos en nuestras acciones cotidianas, tomar de un vaso, peinarse, saludar, decir no, eran parte del juego.
Ahora la imitación es más sofisticada porque incluye la imaginación y la capacidad de simbolizar situaciones y objetos, es decir, se desprende poco a poco de los hechos inmediatos y concretos para simularlos. Pretende que come sin haber comida, o que va en coche sin necesidad del mismo. Ahora puede hacer personajes, jugar a la maestra, al papá y a la mamá, etc. La secuencia de juego también se va complejizando, hay una cadena de hechos relacionados, por ejemplo, puede bañar a su muñeco, darle de comer y luego acostarlo a dormir.
En esta etapa el juego comienza a dar la posibilidad de repetir algunos momentos vividos, como fueron o de manera distinta. Por ejemplo, si fue el cumpleaños del hermano puede jugar a ser el cumpleañero y que el hermanito llore en el rincón, puede jugar a poner en penitencia a un muñeco o a pegarle a la maestra, es un espacio en el que todo está permitido.
Hay muchos desafíos corporales que resolver, siguiendo con el objetivo de la autonomía que a su vez le darán seguridad. Va conociendo e interiorizando el espacio, se maneja perfectamente en los lugares familiares pudiendo jugar a “distancia” de la mirada directa del adulto. Recorrerá de maneras distintas un mismo lugar, subirá a todos los escaloncitos y cordones posibles, saltará una y otra vez, se ocultará en las entradas de los edificios.

Los juguetes indicados para esta edad son por ejemplo:
Ollitas, casitas y túneles, pronos y títeres y muñecos.

Lic. Valeria Rochistein
http://www.ceroaseis.com/

viernes, 10 de octubre de 2008

Como juega mi niño de 1 año

"El pequeño deambulador"
Tu bebé aprendió durante el primer año de vida muchas formas de interactuar con las personas y con los objetos.
Poco a poco se va convirtiendo en un niño, y uno de los hitos que marca su crecimiento es que ¡ahora camina!
Le va tomando el gustito a ir a pie por el mundo, pero también, vuelve al gateo que le da velocidad y seguridad. Lo importante, y el asunto que nos tiene atentos y en forma a mamás y papás es que llega a todos lados y alcanza lo que se proponga.
El segundo año de vida está lleno de aprendizajes, en un primer momento la marcha no está bien afianzada, y caminará con el mero fin de practicar una nueva habilidad, pero con el tiempo va adquiriendo seguridad y adoptando esta modalidad.
Esa palabra que tanto repetimos una y otra vez es ahora la preferida de todos, incluso de nuestro hijo: “no”. El no toma relevancia limitando un poco ese espacio que se ha expandido con la marcha. Tu bebé ya se entretuvo copiando el ademán negativo de vaivén con la cabeza o con la manito, pero poco a poco cobra sentido y la adopta entre sus primeras palabras.
¿Qué otras palabras adquiere tu hijo en esta etapa? Cuáles, son variables de un niño a otro, pero lo común es que sean las más relacionadas con la vida cotidiana, las rutinas diarias marcarán la adquisición del vocabulario, como mamá, papá, agua, papa, pan, “guaguau”, etc. Nuevas palabras que se irán combinando entre sí para armar pequeñas frases.
Estas formas nuevas de percibir el mundo y relacionarse con él darán lugar a un tiempo de descubrimiento. El pequeño investigador tiene muchas acciones para aplicar sobre las cosas, y así es su juego, sabe golpear, chupar, tirar, sacudir, abrir, cerrar, arrastrar, etc. Ahora las combina y logra nuevos resultados que lo pueden sorprender, y otros que incorpora para repetirlos cuando guste.
A partir de este crecimiento nuestro pequeño bebé realiza las primeras travesuras, lo miramos y decimos: “es nene… es bebé… es nene… es bebé… ¡no! eso no se toca”.
Ahora que camina ve todo desde otra altura, llega con sus pasitos y sus manos a ese mundo de los grandes que antes no lograba alcanzar, y ahora que es capaz de imitar con la palabra y con la acción, intenta usar todos los objetos. La utilización de los objetos de manera convencional es un juego para él, tomar de un vaso, hablar por teléfono, ponerse un gorro, son pequeños juegos que durante este segundo año hará al máximo pudiendo de a poco desprenderse de los objetos, es decir, tomará de un vaso lleno, luego vacío, más tarde utilizará otro objeto simulando tener un vaso y finalmente sin nada en la mano pretenderá que está bebiendo. Imita todo tipo de actividades cotidianas, acuna un muñeco, toma mate, maneja.
Como conclusión podemos decir que en esta etapa el niño disfruta de recorrer e investigar el espacio, tiene más elementos para conocer y descubrir y los aplica, también es capaz de expresarse con la acción y la palabra. El resultado de recorrer el entorno y de su creciente capacidad simbólica es la imitación. La imitación es el juego predominante y nos encanta encontrarnos reflejados en sus gestos y sus gracias.
Lic. Valeria Rochistein